Lo que menos le conviene a un equipo es que haya internas y, sobre todo, que las cámaras registren imágenes contraproducentes para la unión del vestuario. En el último ensayo previo a la definición del certamen europeo, Gonzalo Higuaín y David Luiz se robaron los flashes por un entredicho tras un codazo del brasileño. La discusión continuó unos minutos y, Maurizio Sarri, enfurecido por el infantil comportamiento de sus dirigidos, se marchó de la práctica y revoleó su gorra.

La falta de autoridad del italiano dentro del plantel ya había quedado expuesta en la final de la Carabao Cup ante el Manchester City, cuando Kepa Arrizabalaga se negó a salir en lugar de Wilfredo Caballero, ya preparado para ingresar en la línea de cal.

 

Este miércoles, Chelsea y Arsenal se enfrentarán en Bakú para conocer al campeón de la Europa League. Los Blues vienen de eliminar por penales al Eintracht Frankfurt; mientras que los conducido por Unai Emery vencieron 7-3 en el global al Valencia.