Finalizó su participación en la Selección Argentina, al menos por este año. Desactivada esa faceta, Lionel Messi voló hacia España para reintegrarse a los entrenamientos pero, una vez más en el aeropuerto de El Prat, los medios lograron incomodarlo a tal punto de ganarse la protesta que se viralizó rápidamente.

Cuando le consultaron por la situación de Antoine Griezmann, defendido por su ex representante Eric Olhats frente a las críticas que recibe por su bajo rendimiento, el 10 pateó la pelota con bronca: “Estoy cansado de ser siempre el problema de todo en el club”.

El tío del delantero francés también se sumó a la ola contra la figura del capitán hace pocas horas. “Estaba convencido de que Antoine no iba a triunfar en seis meses en Barcelona, pero no me esperaba que durara un año. Además, con Messi por allí… Yo sé lo que pasa dentro, no es fácil. Los entrenamientos están hechos para que gusten a ciertas personas. Es evidente que no se trabaja. Alguien domina todo e impone entrenamientos muy suaves…”, disparó.

Además, el rosarino debió lidiar con una inesperada visita cuando bajó del avión. “Llego y después de 14 horas de viaje me encuentro ahí unos de Hacienda haciendo preguntas, una locura”, reclamó, poco antes de partir del lugar junto a su esposa, Antonela Roccuzzo.