A los 59 años y víctima de un cáncer, falleció en las últimas horas Héctor Rivoira, uno de los entrenadores más prestigiosos del Ascenso, al cual prácticamente le dedicó toda su vida tanto como jugador y entrenador.

Rivoira se inició en las inferiores de River, donde estuvo 10 años antes de pasar a Almirante Brown e iniciar una carrera que se desarrolló casi toda en el ascenso. Además de la Fragata, el mediocampista jugó en Italiano (con un paso en Primera), Lanús, Defensores de Belgrano e Ituzaingó, el club de sus amores, donde se retiró tras el histórico ascenso a la B Nacional de 1992.

Ya como técnico, el Chulo logró tres ascensos a Primera División con tres clubes diferentes: Chacarita (1999), Instituto (2004) y Atlético Tucumán (2009). Su último trabajo había sido Crucero del Norte, donde estuvo entre 2016 y 2018.

Los restos de Héctor Rivoira son velados en la cochería Reviello, ubicada en Avenida Rivadavia 21986, Ituzaingó, provincia de Buenos Aires.