El ambiente tenso que apunta contra Gianni Infantino no le quitó el foco al suizo, que permanecerá a disposición de las autoridades para colaborar con la investigación abierta impuesta por el fiscal federal especial sobre las reuniones que mantuvo con el fiscal general Michael Lauber. En un comunicado, la FIFA afirmó que “cooperará plenamente con esta investigación, como siempre ha hecho. La gente recuerda muy bien dónde estaba la FIFA como institución en 2015, y cuánta intervención judicial fue realmente necesaria para ayudar a restaurar la credibilidad de la organización”.

Para el mandamás, “gracias a la cooperación de la FIFA, se ha condenado y sentenciado a personas, especialmente en Estados Unidos, donde nuestra cooperación ha dado lugar a más de 40 condenas penales. Por lo tanto, sigo apoyando plenamente el proceso judicial, y la FIFA sigue estando dispuesta a cooperar plenamente con las autoridades suizas para estos fines”.

En su declaración, el ente recordó que cuando Infantino llegó a la presidencia por primera vez figuraba como parte perjudicada en más de 20 procedimientos sólo en Suiza y que éste ya manifestó el 25 de junio pasado, tras la reunión del Consejo, que “reunirse con el Fiscal General de Suiza es perfectamente legítimo y legal. No es una violación de nada. Al contrario, forma parte de los deberes fiduciarios del Presidente de la FIFA. Había una montaña de preguntas. es legítimo ofrecerse a contribuir con el Fiscal General de Suiza en la aclaración de estos hechos, con la esperanza de que aquellos que han cometido actos criminales y dañado a la FIFA tengan que rendir cuentas por ello”.

A finales de mayo, el Comité Judicial del Parlamento aprobó someter al fiscal general de Suiza, Michael Lauber, a un proceso de destitución por presunta negligencia en el manejo de un juicio que involucró a altos cargos de la FIFA y la Federación Alemana de Fútbol. El proceso se autorizó un mes después de que el Tribunal Penal Federal cerrara por prescripción del delito un caso contra tres antiguos dirigentes de la federación alemana de fútbol y uno de la FIFA hasta entonces acusados de presunto fraude en el Mundial de Alemania 2006.