El mediocampista, André Gomes, llegó a Barcelona en 2016, procedente de Valencia, y nunca logró adaptarse al conjunto Culé. En una entrevista con la revista Panenka contó su complicado presente.

“Me ha pasado en más de una ocasión eso de no querer salir de casa. Eso de que la gente te pueda mirar, tener miedo de salir a la calle por vergüenza. Me encierro. No me permito sacar la frustración que tengo. Entonces, lo que hago es no hablar con nadie, no molestar a nadie. Es como si me sintiera avergonzado”, confesó.

Luego añadió: “Pensar demasiado me hace daño. Porque pienso en las cosas malas y, después, en lo que tengo que hacer, y voy siempre a remolque. Aunque mis compañeros me apoyan bastante, las cosas no me salen como ellos quieren que salgan”, remarcó el futbolista portugués de 24 años.

Por último, dijo: “Me dicen que voy con el freno de mano. Y lo que más cuesta es tener consciencia de todo. Me molesta que me digan que puedo hacer muchas cosas buenas. Yo me pregunto a mí mismo: ¿y por qué no las hago?”, concluyó Gomes.