Después de dar vuelta un partido increíble ante Francia en la primera fecha, en el que se fue 16 a 0 abajo en el marcador al entretiempo, Gales volvía a presentarse como visitante, esta vez ante Italia en el Estadio Olímpico de Roma en busca de encadenar dos victorias consecutivas.

Pese a su total dominio del juego durante los primeros 20 minutos, el Dragón solo logró sumar de a tres en cuatro ocasiones a través del pie de Dan Biggar, que fue titular en lugar de Gareth Anscombe, quien lo había sido en el debut ante Francia.

Italia, por su parte, se refugiaba en el contacto, el breakdown y manteniendo unidos a los fowards para limitar las posibilidades de errores de manejo. Esta fórmula fue la que lo llevó a conseguir el primer try del partido por intermedio del sudafricano BraamSteyn y la posterior conversión de Allan que dejó el marcador 12 a 7 al entretiempo.

En los segundos cuarenta minutos los italianos sintieron el ritmo del partido, la misma historia de los últimos años, y comenzaron a cometer penales innecesarios y dejaron de ser tan efectivos en el contacto. Así llegaron los tries de Josh Adams y Owen Watkins que liquidaron el encuentro, a pesar de la conquista de Padovani a cinco minutos del final.

Con esta victoria por 26 a 15, Gales llega de la mejor manera al duelo cumbre frente a Inglaterra, que mañana juega contra Francia.