Con equipo confirmado desde el arranque de la conferencia de prensa, Marcelo Gallardo no se quitó el mote de favorito en la definición en medio de las preguntas por la gran confianza reinante en el conjunto brasilero. “Somos candidatos. Tenemos las mismas posibilidades que Flamengo. Lo que venga de afuera no me interesa. Los jugadores lo saben bien”, resaltó.

Al repasar el invicto al que tanto hincapié hacen en Río de Janeiro, fue realista con las armas existentes en dos planteles con numerosas virtudes: “No vivo en Brasil. No sé de qué se sostiene, pero me imagino que su gente está muy ilusionada porque el equipo viene jugando muy bien. Creo que los jugadores de Flamengo mostraron un gran respeto. No han manifestado en ningún momento que se sentían campeones. Han mostrado respeto, el mismo que nosotros mostramos por su equipo”.

La odisea de muchos hinchas por pagar fortunas o someterse a viajes eternos fue reconocida por el propio “Muñeco”, conmovido por el esfuerzo en conjunto para decir presente. “Es algo que no deja de sorprendernos: la pasión del hincha y lo que hace. Sabemos lo que están viviendo. Nos sentimos identificados. Por eso cada vez que salimos a la cancha los jugadores saben, sienten y juegan por eso. Por eso en cada partido importante han dejado la piel. El hincha se siente representado. Por eso atraviesan desiertos y siguen remando. Este equipo los representa. Esperemos que mañana les podamos dar una buena alegría para que vuelvan felices”, aseguró determinante.

¿Qué partido espera en Lima? “Es difícil saber si va a haber muchos goles en una final, más allá de las apuestas de los dos equipos. También habrá ciertos recaudos. Son dos equipos a los que les gusta la pelota, les gusta jugar con el balón, manejan buenas alternativas de ataque directo. Puede ser un partido muy dinámico con el correr de los minutos. Nosotros no sabemos especular y creo que Flamengo tampoco. Desde ese lugar uno imagina que puede ser un partido con buenas sensaciones futbolísticas. Las finales suelen ser cerradas”, recalcó.

Llegó el momento, siempre existente al referirse a otra final desde que asumió en el “Millonario”, de trazar un paralelismo con la última edición de la Copa Libertadores definida, nada más ni nada menos, que ante Boca. Sin embargo, el estratega fue cauto con una y otra. “Las finales son todas difíciles. Todas tienen sus diferencias. No la comparo con la anterior. Ya todos saben lo que significó ganar la final pasada. Todos saben lo que significa para la historia de nuestro club. No vamos a comparar. Esta es una nueva instancia. Un rival diferente, que tiene su poderío”.

El hecho de mentalizarse para una nueva estrella es algo que tiene acostumbrado al plantel, más allá de que el camino es el mismo de siempre: perseverancia. “Siempre trabajamos los partidos por igual, con la misma atención, tomando los recaudos necesarios, conociendo las virtudes y los defectos del rival. Hemos trabajado muy bien esta semana. Conozco claramente el potencial del rival y su invicto de tantos partidos. Es un equipo fuerte”, cerró.