Los cálculos renales que se le manifestaron el martes causaron conmoción en el seno del mundo River, y si bien no era nada grave significó una interrupción en la vida del entrenador. Trasladado al Sanatorio de los Arcos, donde en principio se esperó que eliminara los cristales por sus propios medios, entró al quirófano en la mañana de este jueves y todo salió de acuerdo a lo esperado.

Ahora pasará otras 24 horas en observación hasta recibir el alta y todo hace creer que no estará presente en el banco de suplentes el próximo domingo en el Estadio 15 de abril de Santa Fe, cuando sus muchachos enfrenten a Unión por la 19ª fecha de la Superliga. Por consiguiente, Matías Biscay volverá al ruedo para dirigir al equipo junto a Hernán Buján.

El técnico de 44 años estuvo acompañado por su padre Máximo, el gerente de fútbol del club Mariano Bernao, el secretario técnico Enzo Francescoli y su representante Juan Berros durante los distintos días que pasó en la clínica. También contó con la visita de su cuerpo técnico.