El equipo dirigido por Joe Schmidt ratificó que es uno de los mejores seleccionados del mundo ovalado, a poco más de un año de la Copa del Mundo de Japón, con un gran triunfo ante la Rosa en Twickenham.

Irlanda logró un triunfo necesario para cerrar de la mejor manera el Seis Naciones y lograr el tercer Grand Slam de su historia, tras los conquistados en 1948 y 2009. Desde el empuje de los forwards la visita justificó su victoria al lograr mejores pelotas de calidad y quebrantar a su rival en base al desgaste.

En la parte inicial se vio la mejor versión del campeón -que celebró en la fecha pasada-. Rápidamente el Trébol se adelantó con las conquistas de Garry Ringrose y de CJ Stander. Y pese a que Elliot Daly descontó con un buen try luego de un exquisito kick de Owen Farrell.

Sobre el cierre Irlanda respondió mediante el picante wing Jacob Stockdale, quien tras revisión mediante del TMO, logró vulnerar el ingoal y dejar el marcador 21 a 5.

Los de Eddie Jones continuaron sin encontrar el rumbo del partido tras el descanso y recién sobre los últimos minutos, luego de que su rival tomó más distancias con un penal, llegó el doblete de Daly y la conquista de Johnny May que le puso más color al resultado.

No obstante el Verde fue el claro dominador de un Seis Naciones que en la fecha culmine tuvo también las victorias de Escocia ante Italia por 29 a 27, con una Azzurra que se llevó la “cuchara de madera”, y de Gales frente a Francia por 14 a 13, para acabar los Dragones Rojos como escoltas del certamen. Así las cosas el torneo más añejo del rugby mundial se despide hasta 2019.