¡Cómo cambió el escenario este domingo en Monza! Ayer parecía avecinarse la marea roja de Ferrari, pero tras 53 giros en el templo de la velocidad se impuso el Mercedes de Hamilton.

Desde la llegada de la era híbrida las Flechas de Plata se impusieron una y otra vez en el Gran Premio de Italia. Esta vez parecía cortarse la racha, sin embargo un nuevo error de Sebastian Vettel y un juego de neumáticos que se degradó antes de tiempo en el monoplaza de Kimi Raikkonen le abrieron la puerta al sexto triunfo de Lewis Hamilton en este 2018.

Las 68 victorias que tiene el campeón británico en la categoría (5 en Monza) destilan experiencia. El británico demuestra estar un escalón por encima de Vettel en la lucha por la corona, y lo más importante, 30 puntos por delante en el campeonato.

Y si a eso se suma la gestión de equipo que lleva a cabo Mercedes, y que hoy salió a relucir para que Bottas contenga a Raikkonen permitiendo el acecho y zarpazo final a la cima de parte de Hamilton, el combo sólo puede ser exitoso.

Las carreras no se ganan en la primera curva. Así lo entiende el británico y por ello espero hasta 8 vueltas antes del final para dar cuenta de Kimi -que sin neumáticos aguantó todo lo que pudo, rescatando su podio 100- y pasar al frente hasta ver la bandera a cuadros. Fue la contrapartida de Vettel.

El hombre fuerte de Ferrari se quedó con las ganas de superar a su compañero al inicio y por ello se jugó de más al intentar defender su provisorio segundo lugar. Fue al toque con Hamilton y terminó dañando su trompa, perdiendo terreno y apenas rescatando un cuarto puesto -con la sanción de 5 segundos a Verstappen- con sabor a muy poco.

Un error más de Sebastian que pese al recobrar fuerza hace siete días en Spa, volvió a quebrarse ante un momento culmine y ahora se encuentra más retrasado que nunca en su lucha con Lewis para alcanzar a Fangio.

La valiosa ayuda que brindó Bottas lo premió con el tercer y último escalón del podio, tras una atrapante lucha con el Red Bull de Verstappen donde se sacaron chispas y, sanción mediante de FIA, el holandés cayó detrás de Vettel. Fueron los únicos puntos para la casa del energizante, tras la rotura de motor y posterior abandono de Daniel Ricciardo.

Sin embargo la mayor dureza de los comisarios llegó contra el francés Romain Grosjean, quien fue excluido por irregularidades en el piso del Haas y así se privó de alcanzar un meritorio sexto puesto.

La ganancia a río revuelto le cayó perfecta a Esteban Ocon y Sergio Pérez (Force India), a Carlos Sainz (Renault) y a los Williams, con Lance Stroll y Sergey Sirotkin, quienes sumaron los últimos puntos en juego.

Pasó Monza y dejó una de las carreras más atrapantes del año, con tensión permanente en la lucha por la victoria. Finalmente, y pese al disgusto claro y desmesurado de los tifosi, la balanza se inclinó en favor de un Hamilton que pese a todo se las ingenia para ganar cuando tiene las de perder. Por algo será…