Pegó el salto a un coloso como Real Madrid y luego prosiguió con Napoli, Juventus, Milan y Chelsea antes de embarcarse en una aventura norteamericana, requerido por una estrella como David Beckham. ¿Qué lo motivó a aceptar la oferta? “Siempre sentí curiosidad por la MLS, la miré detenidamente cuando mi hermano (Federico) y otros grandes jugadores llegaron a esa liga. Quería venir aquí con la intención de volver a estar feliz de jugar y creo que el Inter me dio todo lo que necesitaba. Me da esa sensación de cuando era niño y disfrutaba jugando de nuevo, mientras que cuando estaba en Europa ya no me sentía así, por muchas razones diferentes”.

Cansado de las exigencias pese a que siempre estuvo a la altura, no por nada disputó tres Mundiales, el “Pipita” apunta a otro estilo de vida, al desarrollo profesional pero ligado de la diversión, no propiamente de ser un número para el espectáculo. Desde ese punto de vista, trazó el paralelismo entre los continentes. “Europa fue demasiado. Tenía que demostrar algo partido tras partido, que es lo que he hecho durante toda mi carrera, y me estaba impacientando. En Europa no te dan tiempo para disfrutar. Me dio siempre curiosidad venir a esta liga a divertirse, a competir, también vi que metían muchos goles y me parece que es un campeonato interesante para probar, cambiar de aires y bajar un poco la presión mediática después de muchos años. Es una liga que está creciendo, quise venir con la intención de volver a ser feliz jugando al fútbol. Ojalá que sea el inicio de una gran experiencia”, agregó en una charla con CBS.

Una de las cosas que inclinó la balanza fue la posibilidad de volver a compartir cancha con su hermano, proveniente de DC United, después de 15 años cuando coincidieron en la Reserva del “Millonario”: “Más allá de poder jugar juntos, volver a tener ese vínculo real como un hermano que el fútbol nos sacó, nosotros convivíamos muy poco tiempo juntos en las vacaciones, prácticamente muchas cosas que no conozco de él más que por llamadas telefónicas o FaceTime, muy poco tiempo el que convivíamos, que a su vez tampoco era relajado porque poco tiempo en el que tenías que ver muchos amigos y a tu familia, más allá de recuperar el vínculo futbolístico, obviamente es de las prioridades recuperar el vínculo afectivo que nos ha sacado el fútbol, y volver a tenerlo conmigo es volver a recuperar ese tiempo perdido”.