Breve y fructífero. Así fue el paso de Zlatan Ibrahimovic por Los Ángeles Galaxy, club del que quedó libre a inicios de 2020 y con la posibilidad de elegir su nuevo destino a los 38 años. Aunque Nápoli le abrió sus puertas por medio del flamante DT, Gennaro Gattuso, ex compañero del delantero en el “Rossonero”, fue Milan el afortunado de volver a contar con sus servicios.

Generando una gran expectativa por el tan ansiado regreso del multifacético jugador, los fanáticos lo recibieron con mucho cariño y le dieron una cálida bienvenida una vez que pisó suelo italiano. Este lunes comenzó en el banco de suplentes pero saltó a la cancha a los 52 del complemento, en lugar de Krzysztof Piatek.

Generando un auténtico rugido en las tribunas, el estadio explotó en un grito de alegría y felicidad por ver a Zlatan vistiendo una vez más la camiseta del club de forma oficial. En 2012 se había despedido antes de firmar con el PSG, pero el idilio con los “tifosi” parece haber quedado intacto y tiene más capítulos por disfrutar.