En un duelo que permitió contemplar a dos de los rivales que tendrán Los Pumas en la próxima Copa del Mundo de Japón, Inglaterra hizo lo que quiso con un seleccionado francés que no sale de las pálidas.

En la Catedral el dueño de casa usufructuó al máximo la utilización del pie por medio del apertura Owen Farrell, y desde esa estrategia encontró generosos espacios en el fondo rival. El reposicionamiento del equipo de Jacques Brunel dejó mucho que desear, con errores muchas veces infantiles.

A la hora de pensar en el manejo de pelota que tuvieron ambos, las diferencias se hicieron más claras. La Rosa cambió ejes, buscó variantes y fundamentalmente encontró huecos. Para el XV galo fue todo lo contrario y sólo los dedos de una mano alcanzan de sobra para contabilizar los ataques de varias fases.

Con el pitazo inicial de Nigel Owens, los de blanco llegaron al primer try de la tarde-noche de la mano de Jonny May. El wing fue determinante una vez más y al minuto aprovechó un kick al fondo de Elliot Daly -de una pelota recuperada- para marcar la primera de sus tres conquistas en los 40 iniciales. Minutos después Farrell estiró diferencias y el propio 10 fue protagonista de un nuevo ataque profundo, y con un largo salteo puso uno contra uno a May ante el wing rival, Damian Penaud. Resultado: nuevo try.

Asimismo el triplete del 11 se completó gracias a una displicencia francesa todavía peor aún cuando una nueva carga aérea quedó en manos de Chris Ashton, quien puso el rastrón al fondo con el que May superó el cierre de Yoann Huget. Una ráfaga del fullback francés permitió el descuento tras quebrar la defensa de Henry Slade. Luego el 15 repiqueteó ante dos y soltó justo para Penaud, que apoyó en la bandera.

La paliza se concretó antes del cierre de ese primer tiempo cuando un kick al fondo de Ben Youngs puso a tres compañeros ante un solo defensor. Lógicamente, tras una acción que fue al piso e incluyó la limpieza del pilar Kyle Sinckler, Henry Slade facturó. Desde allí se acabó el pleito. No hubo nada más que hacer en cuanto al desarrollo del juego, y el complemento estuvo de sobra realmente.

Antes del cuarto de hora llegaron las conquistas finales. La primera de ellas resultó doblemente dolorosa: try penal sancionado por un tackle sin posesión de Gael Fickou a Ashton, que además dejó a la visita con 14 por amarilla.

Para finalizar, tras un tackle alto de Demba Bamba, la Rosa jugó rápido un penal y Farrell puso a correr a May. El wing luchó mano a mano con Antoine Dupont, y cuando la guinda parecía perderse por el fondo, llegó Farrell para cerrar la goleada.

Hubo tiempo para un try más que convirtiera al triunfo en la goleada más abultada del largo historial entre ambos. Sin embargo, sólo esa pequeña parte de dignidad logró sostener Francia, en una noche que ambos equipos recordarán por mucho tiempo.