La primera gran liga del continente africano en reanudar la competición fue en Marruecos, luego de cuatro meses de parate por la crisis epidemiológica. Sin embargo, el regreso contó con una situación más que curiosa.

Se enfrentaron Wydad Temara y KAC Kénitra, pero el choque fue suspendido por el ejército dado que futbolistas del equipo visitante arrojaron positivo de coronavirus en los tests que se realizaron antes del inicio.

Corrían los 23 minutos del primer tiempo cuando los militares ingresaron al campo de juego para notificarle al árbitro. Según informó la prensa, el encargado de tomar la decisión fue el alcalde de la ciudad Skhirate-Témara, Youssef Draiss.

Una vez que se conoció la noticia, el club implicado explicó que dos de sus hombres contrajeron la enfermedad. Estos nuevos casos se suman a los que ya se habían detectado en el seno del grupo la semana previa.

A la espera de una resolución sobre si será sancionado por la Real Federación de Fútbol de Marruecos, el resultado final también quedó sin confirmación. Al momento de la cancelación del duelo, el conjunto local estaba 1-0 arriba.