Lo único bueno del triunfo en el cierre de la 23ª fecha fue la hazaña para ganarlo sin su goleador, pero el festejo no pudo ser completo porque Gonzalo Bravo debió ser internado de urgencia por un fuerte golpe.
El rodillazo en la cadera por parte de Alan Pérez, zaguero del Bohemio, lo mandó directamente a la Clínica Nuestra Señora de la Merced. Con serias dificultades para moverse, se sometió a estudios y debió pasar la noche en observación.
En principio se habla de un síndrome del piramidal por traumatismo, aunque recién cuando estén todos los resultados disponibles se sabrá con más precisión el grado de la lesión. Entre tanta preocupación en Nueva Pomoeya, descartaron lesión ósea.