Por primera vez, desde su inclusión el año pasado, Jaguares sumó dos victorias al hilo al vencer a Cheetahs de Sudáfrica, conquistando además la tercera alegría sobre cuatro presentaciones (anteriormente había vencido a Kings y Lions). No obstante, una merma en su producción pudo costarle caro de no ser por el sprint final donde consiguió dos tries que le otorgaron el bonus.

Con las bajas de Matías Moroni, Nicolás Sánchez y Cristian Bartoloni, y con los ingresos positivos de Marcos Kremer y de Bautista Ezcurra -por la tempranera lesión de Santiago Cordero-, Jaguares mostró un gran juego en una primera mitad soñado. Rápidamente, y por medio de Ramiro Moyano, los argentinos golpearon y se colocaron arriba en el score.

Además el pie de Juan Marín Hernández -reapareciendo como titular- y un ataque profundo del segunda línea Matías Alemanno, le permitieron a los de Raúl Pérez estirar diferencias casi sin despeinarse.

En esos 40’ iniciales, la visita nunca logró hacer pie, y si bien el centro Van der Spuy llegó a la conquista con facilidad, una vez más Moyano respondió para decretar el 24-7 con el que cerró la primera etapa luego de un gran continuado que finalizó con el wing debajo de los postes.

Ya en el complemento, y quizá producto de un triunfo que parecía no correr riesgo, Jaguares se relajó y prefirió refugiarse en defensa, cediendo sin necesidad a su punzante ataque. Tal fue así que hasta los últimos 10 minutos solo un penal del Mago había movido la chapa del marcador.

Sobre los 72’, una amarilla a Santiago González Iglesias y un try a pura potencia de Dweba, le hicieron abrir los ojos a la franquicia argentina. Dos ataques a fondo terminaron de decorar la goleada: a los 76’ Moyano capturó un kick al fondo y marcó su hat-trick, y con tiempo cumplido, un gran empuje del pack derivó un try penal que permitió sumar el ansiado bonus.

En Vélez, Jaguares demostró que cuando quiere tiene con qué, más allá de algún relajo innecesario que no deberá volverse a repetir ante rivales de mayor valía. Hoy, ante Cheetahs, con un par de ráfagas fue suficiente para llevarse la tercera victoria en cuatro presentaciones.