Muchos se pronunciaron a lo largo del tiempo acerca de la difícil estadía del colombiano en Madrid, pero el propio protagonista se hizo esperar hasta que dijo “basta”. Repasó todas las aristas que engloban su falta de continuidad: “También quiero saber por qué no juego. Cuando ganas títulos importantes con jugadores en los que has confiado y cuando tienes la base, es difícil cambiar. También es complicado cuando tu entrenador no te da minutos permanentemente. Se hace difícil. Si me dan a elegir escogería un club donde pudiera mostrar mis capacidades y condiciones”.

Lo que quiso dejar bien en claro es su buen vínculo con Zinedine Zidane, o al menos sin motivos que expliquen la carencia de minutos. “Nunca hubo ningún problema. Cada entrenador tiene sus gustos. Tenemos una relación normal, de trabajo. No me parece justo que se le falte al respeto a una persona por no poner a jugar a un futbolista. No estoy de acuerdo con que se le insulte. Pediría mucho más respeto. También se dicen muchas cosas de mí y casi todas son mentiras. Lo que más me incomoda es que se dude de mi profesionalismo, eso no lo acepto”, explicó en Gol Caracol.

Sabe que no podrá revertir la situación en un plantel que le disputa, mano a mano, La Liga al Barcelona con 68 puntos a falta de siete jornadas, pero es consciente de la existencia de ofertas para cambiar de aire. A propósito, confesó que le negaron la chance de mudarse de equipo dentro de la misma ciudad. “En este momento mi rol no es de protagonista. Estoy entrenándome y trabajando para cuando me toque estar, hacerlo bien. También estoy pensando en el futuro, que donde esté tengo que rendir a mi máximo nivel. Hubo una propuesta muy buena del Atlético que el Madrid rechazó. En los primeros entrenamientos en agosto me dejaban fuera de los trabajos tácticos, me sentía incómodo porque nunca había vivido eso. Empecé la pretemporada sin querer porque pensé que se cerraba antes esta operación. Querían que me fuera a otro equipo”, cerró.