Para unos la gloria y para otros el infierno: esa sería una representación válida para explicar la difícil Etapa 3 que unió San Juan de Marcona con Arequipa, con una especial de 331 kilómetros y un enlace el doble de extenso hasta el campamento que el Dakar tendrá por los próximos días.

Para nuestro país la alegría se centró en la tremenda producción de Jeremías González Ferioli, Nicolás Cavigliasso y Gustavo Gallego, quienes firmaron el 1-2-3 de Yamaha en los quads, y con el enroque entre cordobeses dominan en la acumulada con un Nicolás que se escapa de Jere por media hora. Hasta aquí, salvo algunos nombres, como por ejemplo el francés Alexandre Giroud y el checo Tomas Kubiena, pocos parecen estar en el ritmo del los riders nacionales.

Sin embargo el día comenzó con muchas complicaciones por las dunas, la arena y el viento, y una navegación que generó dolores de cabeza a más de uno. Especialmente entre las motos, donde además el golpe de escena lo dio el abandono de Joan Barreda Bort. El español, una de las cartas ganadoras del equipo Honda oficial, se despidió rápidamente una vez más ser víctima de los caminos peruanos.

En la lucha por la victoria del día, el francés Xavier De Soultrait se impuso por delante del chileno Pablo Quintanilla y el salteño Kevin Benavídes, que de menor a mayor ya discute en cabeza. Así las cosas el piloto trasandino de Husqvarna trepó a la cima de la general y Kevin se ubica detrás a 11 minutos y 23 segundos. El campeón Matthias Walkner se perdió y por ello cayó en el clasificador, al igual que el estadounidense Ricky Brabec; por su parte, con constancia y en silencio, el británico San Sunderland ya está tercero con una de las KTM.

La emoción también se presentó en los autos, donde el vigente campeón español Carlos Sainz sufrió problemas en la suspensión de su MINI y perdió cuatro horas valiosas que hipotecaron sus chances de lograr su tercera corona. En la vereda de enfrente su compañero, Stephane Peterhansel, arrasó los caminos para llevarse el éxito de etapa con tres minutos de ventaja sobre el príncipe qatarí Nasser Al-Attiyah y más de once sobre el polaco Jakub Przygonski.

No obstante el hombre de Toyota lidera una general -por delante de Yazeed Al-Rajhi y el propio Monsieur Dakar- que ayer mismo supo estar en manos de su ladero Giniel De Villiers: el sudafricano penó hoy con su Hilux y prácticamente calcó el tiempo de Sainz para así también bajar sus pretensiones de éxito.

En SxS hubo una buena para los ibéricos y Gerard Farres Guell festejó con apenas 123 segundos de ventaja con respecto al chileno Francisco López, que sin embargo se dio el lujo de desbancar a Reinaldo Varela de la cima -hoy arribó 6to y cayó al 4to lugar total-, mientras que el ruso Sergei Kariakin fue tercero.

Por último, en los camiones, el cordobés Federico Villagra, junto a Yacoponi y Torlaschi, volvió a brillar al finalizar como escoltas del vencedor, Andrey Karginov con Kamaz. El Coyote, integrante del team Iveco de Gerard De Rooy, fue el único que logró entrometerse en la escuadra rusa ya que Dmitry Sotnikov y Eduard Nikolaev cuidaron su espalda hasta el final de la especial. Así las cosas este último sigue como líder pero Villagra recortó la diferencia a 5 minutos y fracción, con el objetivo de mantenerse en la lucha por el título.

Mañana la travesía cubrirá el trayecto entre Arequipa y Tacna, en la primera parte de la temida Maratón -lapso donde no habrá asistencia de los equipos- con una especial de 405 kilómetros. Momentos decisivos se vivirán cuando la prueba de rally raid más difícil del mundo llegue prácticamente a su ecuador.