Exigente y disciplinado al mango comenzó el accionar de Ronald Koeman en Barcelona. Borró nombres importantes como Arturo Vidal y Luis Suárez, apostó por Pedri y Trincao, y también modificó el estilo de juego. Los resultados nacientes lo respaldaban ya que goleó 4-0 a Villarreal y 3-0 a Celta de Vigo, sin embargo se encendieron las alarmas contra equipos más trabajados: 1-1 ante Sevilla y la reciente caída 0-1 frente a Getafe.

El holandés les exigió, públicamente, más compromiso a Frenkie de Jong y Antoine Griezmann hace semanas, pero lo que sorprendió fueron las declaraciones acerca de Lionel Messi. “En este momento su rendimiento puede ser mejor, pero está feliz, está trabajando y quiere ser el capitán, no tengo ninguna queja, y también tuvo mala suerte con el poste. No tengo ninguna duda de su rendimiento y lo vamos a ver en los próximos partidos, estoy seguro”, sentenció en conferencia de prensa.

Abocado a una nueva función, el 10 no se halla cómodo y tampoco logra asociarse con un delantero que le despeje el camino, por lo que el penal que marcó ante el “Submarino Amarillo” fue su única anotación en cuatro jornadas. “No estoy decepcionado, claro que se puede mejorar, descontento por el último resultado, pero veo al equipo contento. No estoy decepcionado, nunca se puede estar decepcionado por un jugador que trabaja al máximo, mi trabajo es intentar que mejoren”, agregó el ex defensor al respecto.