Desde que llegó debió asumir la obligación de renovar la plantilla, desechar jugadores, lidiar con los efectos del adiós de Luís Suárez y, nada más ni nada menos, la novela de Lionel Messi en torno a su trunca despedida. Ahora, en la puerta de un partido trascendental, Gerard Piqué reavivó el fuego entre el plantel y la dirigencia encabezada por Josep María Bartomeu. “Yo como presidente habría actuado diferente. ¿Cómo puede ser que el mejor jugador de la historia, que hemos tenido la santa suerte de disfrutar, se levante un día y envíe un burofax porque siente que no le están escuchando? Todo es demasiado chocante. ¿Qué está pasando? Leo se merece todo”, fue una de sus declaraciones en La Vanguardia.

Consultado por la acalorada charla de su dirigido a poco de enfrentar al “Merengue”, Ronald Koeman intentó bajar los decibeles al asunto: “Lleva muchos años aquí, yo solo llevo tres meses. Lleva muchos años y respeto su opinión. Es listo y sabe perfectamente que si hace una entrevista de este tipo mañana va a jugar y lo hará bien. Él tiene su opinión, si el jugador está metido en el tema, no hay problema, y él está”.

Uno de los tópicos que acentuó la grieta y generó descontento en los referentes es la rebaja salarial impuesta en el actual contexto de pandemia. El holandés prefirió tomar distancia de un tema que no lo involucra. “No estoy preocupado por eso, pues si veo que nos falta algo en los partidos o en los entrenos, voy a por ellos. Es normal por parte del club que quieran bajar salario por la postura del COVID, y también entiendo a los jugadores, así que toca que hablen entre ellos, pero si veo que afecta hablo con ellos, uno es un tema económico y otro es el rendimiento y no puedes dejar de jugar para un club tan grande”, agregó.