Será un partido inolvidable que quedará en la historia por lo épico de contar con nueve jugadores, dos menos que el rival, y un triunfo 1-0 a puro coraje. En el predio “Tita Mattiussi”, un día después, apareció una bandera que evidencia la gran alegría que vivió el “Cilindro”.

“Gracias”, se leía en uno de los alambrados. “Gracias a todos, tienen el corazón más grande que el pecho”, decía otra leyenda más emotiva, reflejando lo que pasó hace horas. Algunas, claro está, fueron idea de empleados del club.

Pero no habrá descanso tras la fiesta: Racing jugará contra Colón, en Santa Fe. Y Sebastián Beccacece ya empezó a cranear cómo reemplazar a los suspendidos (Gabriel Arias y Leonardo Sigali) y a los lesionados.