Numeroso es el plantel que tiene Boca, prácticamente con dos jugadores por posición y algún que otro juvenil para alternar un puesto con los nombres de experiencia. Eso puede conllevar a que alguno piense en cambiar de aire si llega una propuesta seductora, tal como pasó con Emanuel Reynoso. O casi. Emisarios del Minnesota United estuvieron en Buenos Aires para cerrar el acuerdo por 4 millones de euros pero la dirigencia le cerraron las puertas a esa posibilidad.

Desde que Miguel Ángel Russo asumió como entrenador, el volante carece del protagonismo que le supo dar Gustavo Alfaro, por ende estudió con seriedad la chance de abandonar el barco. Incluso, su representante, Martín Guastadisegno, lo confirmó: “Ya tuvo un período importante en Boca y era un buen momento para el cambio. Él quería irse porque le habían ofrecido un buen salario en un lugar que le gustaba pero también entiende que tiene contrato con un club y hay que respetarlo”.

Más allá de que en primera instancia se pensó en un préstamo, se reflotó la negociación con la idea de comprarlo. La respuesta final fue la negativa del “Xeneize”. “No estuvieron conformes con la propuesta y con toda potestad la rechazaron. Le hacía mucha ilusión pero es un chico muy inteligente y aceptó la decisión del club. Está entrenando y lo que quiere, como todos, es jugar”, agregó en “¿Cómo te va?”.

Lejos de generar polémica, el agente detalló el por qué de la falta de oportunidades para “Bebelo” con este nuevo cuerpo técnico. “Boca encontró un funcionamiento muy bueno y Miguel está haciendo un trabajo soberbio. Cuando los equipos andan bien, es difícil que entren otros jugadores. El otro día el banco de suplentes de Boca era una Selección”, cerró sincero.