De entrada, su vuelta no será triunfal, al menos desde lo físico. Lionel Messi no está al ciento por ciento ya que la sobrecarga de partidos de La Liga, Champions League y Copa del Rey pasaron factura. A los 31 años, el rosarino se alimenta de una manera preferencial y administra las cargas para mantenerse en la cima del mundo.

Como se puede apreciar durante muchos momentos de los partidos, no corre tanto, camina la cancha y solamente se exige cuando la jugada amerita un buen desenlace. ¿Dónde es la dolencia? En la zona del pubis sobre el sector derecho. Así las cosas, no se sabe si jugará el viernes ante Venezuela, desde las 17, en el estadio Wanda Metropolitano. En principio, disputaría minutos a pesar de la incomodidad.

Casi con seguridad, no viajaría a Marruecos para el encuentro del martes 26 y su reemplazante sería Paulo Dybala. Cabe destacar que el Barcelona disputará, el sábado 30, el clásico de la ciudad contra Espanyol en el Camp Nou y el 10 debe estar descansado.
El gran objetivo de la Pulga es ganar los cinco partidos que quedan de la Liga de Campeones y alzar el trofeo, mientras que mira de reojo sacarse la espina del Mundial de Brasil 2014 y tomarse revancha en la Copa América.