La derrota por penales frente a Nápoli, en la final de la Copa Italia, atormentó la tranquilidad reinante en el vestuario del multicampeón. El buen clima devino en una crisis escalofriante que, para colmo, pone en duda la continuidad de su máxima estrella: Cristiano Ronaldo. El estilo y la propuesta de juego de Maurizio Sarri no es aceptada por el cinco veces Balón de Oro, no se siente cómodo como centrodelantero y el fastidio data desde la semifinal contra Milan.

Para calmar las aguas, el puesto de 9 lo ocupó Paulo Dybala mientras que el luso se corrió a la banda izquierda, hábitat natural de su repertorio. Pero el horno no estuvo para bollos luego de perder la segunda final de manera consecutiva. Según los medios italianos, el título que se escurrió hace pocas horas enfadó al ex Real Madrid.

Líder de la Serie A, certamen que ganó en las últimas ocho ediciones, la “Vecchia Signora” tiene una especie de premio consuelo para perseguir. Pero Lazio le sigue a tan solo un punto y restan 12 fechas, por lo que deberá acelerar a fondo antes de coleccionar otro disgusto. Por su parte, espera por la reanudación de la Champions League en Octavos de final. A la hora de elegir, los dirigentes estarían del lado de CR7 y empiezan a mirar de reojo la figura del DT.