Una vez más, Marcelo Bielsa hizo pleno uso de su apodo. El Loco, en un tómelo y déjelo, dignificó la labor del fair play y obligó a que Leeds, su equipo que peleaba por ascender directamente a la Premier, no hiciera oposición a que le marquen un gol.

El Leeds se había adelantado en el minuto 71 de su encuentro ante Aston Villa con un futbolista rival tirado en el suelo. Tras la trifulca de seis minutos post conquista de Klich, y con el plantel indignado, Bielsa obligó a sus jugadores a que dejaran al equipo que dirige Dean Smith igualar el marcador, aun a expensas de que el empate le daba el ascenso directo a Norwich y Sheffield United, como terminó sucediendo.

Lo curioso de la acción que derivó en el empate de Aston Villa fue que el capitán de Leeds, Pontus Jansson, intentó robarle la pelota a Adomah, quien finalmente igualó.