Junto con Pablo Pérez, sus fotos se hicieron virales con parches en los ojos y visibles muestras de fastidio en aquella fatídica tarde en el Estadio Monumental, cuando llegaba el micro visitante para disputar la segunda final de la Copa Libertadores.

Tras el fallo del TAS, el futbolista de 22 años rompió el silencio. “No estaba pendiente del fallo pero la verdad no me sorprende que haya terminado así por cómo se manejaron las cosas. No soy quién para decirlo, pero se tomaron malas decisiones por parte de la Conmebol aunque bueno… Yo esperaba esta respuesta, ellos toman las decisiones y los futbolistas no podemos hacer mucho”, opinó.

“Lo justo hubiese sido que se resuelva como el tema del gas pimienta, tendrían que haberle dado la Copa a Boca”, sentenció el mediocampista, que ahora juega en Cerro Largo de Uruguay, en diálogo con AM910.