Marcó 36 goles en la pasada temporada con el Barcelona y recibió la distinción nuevamente. En busca de más récords, se prepara para dejar atrás le lesión que lo tiene alejado de las canchas y aprovechó para brindar una nota exclusiva con varios tintes de su vida privada. Se lo pudo ver emocionado al recibir el galardón de parte de sus hijos, momento al que se sumó Antonella, su esposa.

“Siempre que me toca recibir estos premios y reconocimientos ella lo disfruta mucho. Y en esta ocasión fue muy especial porque estaba toda la familia, bueno casi toda porque faltaba Ciro. Tiene muchísimas cosas buenas: cómo se maneja en el día a día, su personalidad, está siempre de buen humor y afronta los problemas de una manera admirable. Es una persona muy inteligente que se desenvuelve muy bien en todos los aspectos de la vida”, se rindió a sus pies.

Cuando no entrena o disputa partidos, el rosarino goza con su familia y descansa de la exposición que inevitablemente genera. “Hay pocos momentos de relax en casa y con tres niños. Intentamos vivir los momentos y disfrutar cada segundo con ellos, ya sea viendo la tele, jugando o haciendo lo que sea. Somos de estar mucho en casa y disfrutar de estos momentos. El tener tres hijos me hizo cambiar la perspectiva de la vida, la manera de pensar y también de crecer. Es bueno que haya berrinches, movimiento y alegría dentro de casa, aunque a veces sea un poco excesivo”, soltó en diálogo con Marca.

La desfachatez de Mateo, quizás el más extrovertido de los hermanos, causa sensación cada vez que las cámaras lo enfocan o protagoniza un video: “Es muy especial, está continuamente haciendo cosas nuevas o comportamientos que llaman la atención, pero los tres son especiales y cada uno tiene su personalidad y sus cosas. Los tres son muy diferentes. Si hablo mucho de él me lo echan luego en cara los otros. Thiago, a pesar de la edad ya que cumplirá siete ahora, es una persona muy madura y muy inteligente. Es un señorito. Y Ciro viene parecido a Mateo o quizá peor, ya veremos, ja”.

¿Cómo transita su rehabilitación cuando los chicos lo invitan a jugar? “Ya entienden lo que significa estar lesionado. Normalmente me llaman todo el rato, para hacer un partido o patear unos tiros. Pero ya saben que cuando estoy lesionado no puedo. A veces se olvidan: ‘Es verdad que no podés, que estás lesionado’, me dicen cuando se dan cuenta. Entienden lo que significa, me ayudan y me cuidan”, comentó entre risas.

Como toda persona común y corriente, tiene sus manías o costumbres innegociables. ¿De qué se tratan? “Tengo muchas. Antes de irme a dormir me gusta dejar preparada la mesa para la mañana siguiente. Y que en el desayuno cada uno esté siempre en su lugar, en el mismo sitio. Y cuando llego a casa sacarme las zapatillas enseguida y si tengo confianza también lo hago en casa de otros. Y luego tengo también otras que prefiero guardármelas. ¿Mate? Caliente y amargo. Antes lo tomaba dulce, pero luego me acostumbre al amargo que es el que tomo. ¿Plato preferido? Asado, junto con la milanesa o las pastas, pero sin embargo no soy mucho de asados. Prácticamente no hago, me gusta más acompañar al asador que hacerlo. ¿Debilidades?  Un poco de chocolate, el dulce de leche o los helados. Todo lo que sea dulce me puede. Trato de comer poco, pero me gusta”, se sinceró pícaramente.