A cambio de 2 millones de dólares, además de saldar una deuda de 600 mil que el equipo de Belo Horizonte mantenía por Matías Pisano, y otros dos millones para Vélez, el “Perro” aterrizó en Avellaneda.
Hugo Moyano, presidente del club, estuvo presente junto al jugador en la firma del contrato. Selló su vínculo por cuatro años, ya está disponible para la Superliga y en la Copa Sudamericana solo podrá jugar si Independiente avanza a semifinales derrotando a Independiente del Valle.