No hay manera de perder el tiempo: la realidad es que el campeón de la Superliga tiene un equipo conformado pero los detalles a ajustar son asignatura pendiente para Juan Román Riquelme. Por eso, tendrá que acordar si los cuatro nombres que están en condiciones de ponerse la camiseta de Boca son del agrado de Miguel Ángel Russo y sus colaboradores.

El primer caso en cuestión es el de Gonzalo Maroni, quien finalizará su préstamo en la Sampdoria y podría incorporarse. El enganche de 21 años tuvo escasa participación ya que una lesión de tobillo lo marginó casi dos meses de las canchas. La opción de compra de 12 millones de euros parece imposible de llevar a cabo, por lo que retornará en busca de nuevas chances.

Otro de los apuntados es Agustín Rossi, una de las figuras de Lanús. Después de su incursión en Antofagasta, donde rescindió su cesión, partió rumbo al “Granate” para redondear un nivel superlativo. La dirigencia boquense tomará una determinación según las ofertas por Esteban Andrada y el futuro de Marcos Díaz, quien todavía no renovó y queda libre en junio.

Si de buenos rendimientos se trata, aparece un nuevo reto para Mateo Retegui, de gran presente en Estudiantes y existe una opción de compra por el 50% de su ficha tasada en 1.800.000 dólares. A mitad de año vence el préstamo y Juan Sebastián Verón tiene pensado retenerlo.

Por último, la situación particular de Sebastián Pérez luego de acordar su rescisión con Barcelona de Ecuador. El mediocampista colombiano se entrenó con un permiso especial otorgado por el DT aún con la imposibilidad de disputar minutos. Más alejado aparece Walter Bou, que con seguridad buscará nuevo destino una vez que venza el lazo con Unión, imposibilitado de desembolsar 4 millones para adquirirlo.