La última vez que se quedó con las manos vacías en torneos organizados por Conmebol fue en la vuelta de la Semifinal contra Lanús, en 2017. Fuera del Estadio Monumental, los integrantes de este ciclo jugaron 34 partidos con un sabor ampliamente dulce.

De los encuentros que disputó fuera de su casa, el Millonario ganó 12, empató 16 y perdió solo 6 desde la Copa Sudamericana 2014, primer título internacional del Muñeco, hasta el cierre de la Fase de grupos de la actual Copa Libertadores.

No solo es sorprendente en esta estadística el bajo nivel de derrotas, sino que también cabe destacar que en las dos veces que se erigió como rey de América no perdió ningún choque fuera del Antonio Vespucio Liberti pero solamente ganó 1: el histórico baile al Cruzeiro en el Mineirao, por los Cuartos de final en 2015.

En la última edición, que consagró al vigente campeón ante los ojos de Boca y el mundo entero, igualó en todos los duelos directos en condición de visitante, solo ganó en la Fase de grupos, y se hizo fuerte de local para superar cada serie. El estigma Gallardo, inquebrantable.