Con 37 años, y una dilatada carrera en donde vistió las camisetas de Huracán, River, Porto, Marsella, Al Rayyan y Atlético Paranaense, dejó en claro que “jugar en Racing es algo pendiente”.

Luchó profundizó su deseo en base al corazón y un recuerdo imborrable: “Lógico que me hubiese gustado jugar en el club del que soy hincha y muchas veces fui a ver con mi papá”, apuntó en diálogo con Fox Radio.

De cara a concretar el sueño de vestir la camiseta de la Academia el volante dejó una luz de esperanza: “Nunca se sabe, no hay que cerrar las puertas. En este momento estoy pensando en terminar mi contrato en diciembre y veré qué sucede”.

Por último se refirió a la relación que lo une con Eduardo Coudet, con quien compartió mediocampo en el Millonario: “Tenemos una muy buena relación. Cuando me fui de River me llamó para ir a Central, me conoce”. ¿Podrá darse alguna vez?