El deseo de Marruecos es contar con la Copa del Mundo en su edición 2026, aunque para ello deberá superar la candidatura conjunta entre Estados Unidos y México, y fundamentalmente deberá dar marcha atrás con una ley retrograda.

En las últimas horas un equipo de la FIFA llegó al país africano para inspeccionar la candidatura con vistas a 2026. Sin embargo, más allá de la infraestructura, la comisión se llenó de preocupación por cuestiones ajenas a la pelota: The Associated Press le entregó a la máxima entidad un informe de 483 páginas en el que se denuncia que Marruecos no presentó en su informe de derechos humanos la existencia de una ley contra personas de la comunidad LGBT.

“El reporte de derechos humanos de Marruecos presentado a la FIFA representa un silencio intencional sobre un tema que Marruecos sabe muy bien que es un delito en su territorio”, detalló Ahmed El Haij, presidente de la Asociación Marroquí por los Derechos Humanos, a la agencia AP.

Bajo el código penal marroquí, el Artículo 489 establece que los actos sexuales entre personas del mismo sexo serán castigados con penas de entre seis meses y tres años de prisión. Ante ello El Haij remarcó que “resulta evidente que si Marruecos es la sede de la Copa del Mundo, las personas LGBT que vengan a ver los partidos enfrentarán mucha discriminación”.

La políticia de FIFA en torno a los derechos humanos pasó a ocupar un lugar central en la agenda en los últimos años. Muestra de ello es la carta que la secretaria general Fatma Samoura escribió penando la “discriminación con base en su orientación sexual” en momentos dónde se discutía el próximo torneo en Rusia.

“Bajo los nuevos requisitos antidiscriminación que se apegan a los estatutos de la FIFA y a la Política de Derechos Humanos, uno de los límites que no se pueden cruzar son las actividades, leyes o políticas anti homosexuales. Si Marruecos considera seriamente obtener la sede, necesitaría estar preparado para revocar el artículo del código penal que castiga a las personas por ser gay”, concluyó Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch, en declaraciones a la agencia AP.

Por lo tanto, con los hechos que salieron a la luz, se espera que la FIFA tome una medida en discordancia con el deseo de Marruecos de albergar su primera Copa del Mundo. Por lo pronto queda sólo indignarse con el panorama que vive el país asiático en materia de discriminación y esperar un fallo ejemplificador del máximo organismo del fútbol.