No son días tranquilos para Mauro Zárate: debe definir su continuidad en Boca y encima siguen sangrando las heridas tras su portazo del José Amalfitani. ¿Por qué se sigue hablando del tema? Carlos Compagnucci, ayudante de campo de Mauricio Pellegrino, expresó que no podía descartar su regreso, por lo que la temperatura empezó a subir de forma vehemente.

Primero fue Lucas Robertone, volante de Véñez, quien aseguró que no sería bienvenido luego de decidir mudarse al “Xeneize” cuando lo esperaban para renovar su contrato. Después se sumó Pablo Cavallero, que prosiguió con la moción: “No lo vamos a contemplar nunca, mientras estemos nosotros no puede pisar el club. Él siempre dijo que se quería ir a Boca para ganar la Copa Libertadores y para ir a la Selección, así que, hasta que no cumpla eso, nosotros nos vamos a quedar acá con la puerta cerrada”.

El atacante de 33 años tomó el guante inmediatamente con un posteo en sus redes sociales que causó difusión. “Ya hice lo que tenía que hacer y gratis. Estoy donde quiero”, publicó. La bronca se inició en julio de 2018 y, realmente, no para de generar secuelas.