Había ocurrido en la Copa América 2016, cuando el actual jugador del Besiktas le propinó una violenta patada al 10 del Barcelona y no vio la roja. Pero tres años después se dio el gusto de ponerle más picante al duelo contra… el mismo jugador. Gary Medel no se hace querer para nada y fue a buscar a Lionel Messi, el astro entró en el juego y el árbitro compró.

Durante su salida del Arena de Sao Paulo, el ex Boca justificó cada una de las acciones que había hecho en la previa, a la vez que los hinchas argentinos lo esperaron para insultar. Pero la historia no culminó porque el volante le sumó otro capítulo en sus redes sociales.

¿Qué hizo? Utilizó una frase de Salvador Dalí para responder las recientes críticas. “Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien”. Polémico hasta fuera de la cancha.