Parecía que el partido terminaría igualado 0-0, ya que Jan Oblak era la figura del partido y atajaba todos los remates de los jugadores del Barcelona. Pero, en los pies de Luis Suárez se rompió el cero. El uruguayo remató desde afuera del área y puso el 1-0.

Inmediatamente, Lionel Messi anotó el segundo y convirtió el 2-0 definitivo. Tras el partido frente al Atleti, el argentino rompió dos récords.

Con la victoria, Messi se convirtió en el jugador más ganador de la historia de la Liga: con 335 victorias, superó a Iker Casillas (334). Además, con el tanto convertido, es el máximo anotador de la historia del top 4 de las Ligas de Europa. Llegó a 415 gritos, uno más que Cristiano Ronaldo (414).