Sucedió lo que parecía imposible de frenar, la caída de un gigante por culpa de pésimas decisiones que lo condenaron a recorrer rumbos inéditos. En el trajín de la pesadilla, hubo nombres rutilantes como los de Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez, que pusieron el mundo de cabeza para cumplir su anhelo de ayudar. Dentro del vestuario lidiaron con otros referentes como Leonardo Ponzio y David Trezeguet, y los rumores de discordia se hicieron eco intentando desviar el objetivo principal.

Con ganas de despejar las dudas de una buena vez, el “Chori” contó su verdad. “Nos encontramos jugadores de mucha trayectoria y personalidad y se dijeron muchas cosas sobre nuestra relación. Mirá si no voy a querer darle la pelota a un compañero. Hablé con David adelante del grupo para aclarar las cosas. Sentía de decirle las cosas en la cara, de mi parte no tuve ningún problema con él”, manifestó en una entrevista en FOX Radio.

Consultado por el resurgir institucional que llevó al club a dar vuelta la historia a tal punto de lograr su apogeo, el ex mediapunta fue sincero: “Es una falta de respeto a la historia del club decir que después del ascenso River fue más grande. River siempre fue grande, siempre compitió y ganó muchas cosas. Le tocó vivir ese momento difícil como muchos clubes grandes del mundo vivieron”.

Primero el riojano más famoso y luego el “Muñeco”, los artífices de poner de pie un coloso que despertó y arrasó con todo a su paso. “Ramón Díaz comenzó con los logros, después vino Marcelo Gallardo y potenció a todos. Esa inercia hizo llevar a una final de CONMEBOL Libertadores y que River haya demostrado ser mejor ante Boca”, cerró orgulloso el ex Quilmes, Zenit y Valencia, entre otros.