Un nuevo acto de indisciplina tiene como protagonista al 10, que no para de sumar escándalos desde que aterrizó en París. En esta ocasión, según reveló L’Equipe, se molestó porque estuvo cuatro partidos preservado de una lesión que superó hace tiempo. Él mismo lo manifestó tras el duelo ante el Borussia Dortmund: “Desafortunadamente no fue mi elección, fue la del club, de los médicos, fueron ellos quienes tomaron esta decisión, que a mí no me ha gustado. Tuvimos muchas discusiones sobre esto. Quería jugar, me sentía bien, pero el club tenía miedo, y fui yo quien sufrió al final”.

Después del choque de Copa de Francia ante el Dijon (6-1), el último de los partidos en que fue convocado, el DT alemán no había garantizado su presencia en el duelo de ida por los Octavos del certamen continental. “No puedo asegurar al 100% que pueda jugar contra el Dortmund”, indicó en conferencia de prensa.

Al día siguiente al duelo con Dijon, los jugadores que habían sido titulares tenían que realizar un entrenamiento más suave en las instalaciones del club, para recuperarse. Pero los que no tuvieron minutos, entre los que se encontraba Ney, iban a ensayar de forma habitual. Cuando le dijeron que se sume a la práctica tradicional, se negó a entrenarse. Berrinche evitable para la figura estelar del cuadro parisino.