Una situación compleja y delicada para Pablo Jerez, como lo es la salud de su hija, dio un giro positivo debido a un nuevo vínculo que estrechará con Boca para desembarcar en el fútbol femenino.

El exjugador de la institución, quien había revelado los problemas que sufre desde su retiro para comprar los medicamentos necesarios para la hidrocefalia que sufre su hija, trabajará en el departamento del fútbol femenino.

Además, quien surgió del Xeneize y fuera parte del plantel que se consagró campeón intercontinental en 2003 frente a Milan, volverá a ponerse la camiseta del club ya que fue incorporado al equipo Senior y este fin de semana ya disputó su primer encuentro.