Los grandes proyectos nacen con esfuerzo y llevan tiempo hasta convertirse en una jugosa realidad. Tal es el caso del Burgos Club de Fútbol, una institución con pasado en Primera División en los años ‘70 y que recientemente fue adquirida por Antonio Caselli. La entidad se encuentra en la Segunda B y quiere plantar los cimientos para volver a la máxima categoría en un futuro cercano. Para ello, se pensó en jugadores con jerarquía y experiencia: Leonardo Pisculichi y Gastón Machín, quienes volverán a compartir equipo como en La Paternal.

La llegada del ex River fue uno de los primeros objetivos del empresario y accionista: “Tengo ganas de rememorar la pegada de Piscu con la número 10, clavándola en un ángulo. Sería muy lindo que eso pase”. Claramente será una aventura batallar por uno de los cuatro ascensos que otorga la divisional en la que compiten 80 clubes.

El objetivo, para el propio ex candidato a presidente del Millonario, consiste en “una propuesta muy interesante con tres pilares: bases sólidas desde el fútbol juvenil, una campaña muy fuerte de marketing, ya que hay una falencia en eso, y armar un equipo acorde para así poder ascender en un período no mayor a tres temporadas”.

Será la séptima camiseta para el volante de 35 años, que nació en el “Bicho” antes de desembarcar en Mallorca, Al-Arabi, Shandong Luneng, River y Vitória. De esta manera intentará darle un cierre a una carrera con 9 titulos sobre el lomo y participación en la Selección Argentina.