A dos semanas del inicio de la Copa del Mundo Raheem Sterling dio que hablar en la concentración inglesa en St George’s Park. Sin embargo el motivo no estuvo relacionado con sus capacidades futbolísticas, sino por el rifle que ahora luce sobre su piel.

“Cuando tenía 2 años, mi padre murió asesinado a tiros. Me hice una promesa de que nunca tocaría un arma de fuego en mi vida. Yo disparo con el pie derecho por lo que tiene un significado más profundo y todavía está sin terminar”, remarcó el delantero de Manchester City en su cuenta de Instagram mientras presentaba en sociedad el tatuaje.

No obstante de la explicación de Sterling, fundamental en la conquista de la Premier a manos del elenco Ciudadano, desde los sectores más conservadores la respuesta no se hizo esperar. Así fue que Lucy Cope, fundadora del movimiento Mothers Against Guns -Madres Contra las Pistolas-, y quien sufrió la pérdida de su hijo Damian asesinado a tiros en el centro de Londres hace seis años, lo tildó de “totalmente inaceptable”. “Exigimos que se lo quite con láser o lo cubra con un tatuaje diferente. Si se niega, debería ser expulsado del equipo de Inglaterra. Se supone que es un modelo a seguir, pero elige darle glamour las armas”, consideró desde las páginas de The Sun.

Indudablemente el efecto provocado por el tatuaje de Sterling no fue el deseado por el atacante de 23 años, quien así quedó envuelto en una insólita polémica cuando su segundo Mundial está a la vuelta de la esquina.