Que solamente haya estado en el Mundial de Estados Unidos 1994 no lo priva de ocupar uno de los pedestales de la gloria. Claro, formó parte del título de la Copa América de 1993 y defendió camisetas plagadas de historia, por lo que cada vez que habla da muestras de sus conocimientos. Actualmente se desempeña como embajador de La Liga y su vínculo se mantiene intacto por la Casablanca, donde contó con la enseñanza de Vicente Del Bosque como estratega. “Fue un hombre íntegro, en todos los sentidos. Tuve grandes entrenadores durante mi carrera como jugador. Todos te dejan algo. Pero él fue especial. Hablando de fútbol, comprendió mi potencial y me dio libertad para moverme por el campo. Y también, por su forma de ser: fue una gran experiencia y me dio mucho, tanto en lo profesional como en lo personal”, aseguró.

Durante seis temporadas en el Santiago Bernabéu, compartió vestuario con estrellas que ganaron 4 títulos (2 ligas y 2 Champions League): “Tuve la suerte de jugar con muchos grandes jugadores. Sería injusto elegir solo a uno, pero de mi época en Madrid, cuando logramos tanto, tengo que mencionar a Fernando Hierro, Raúl González y Roberto Carlos, por ejemplo. Pero la lista es muy larga. También jugué contra muchos grandes futbolistas, pero para nombrar a unos pocos diría que Rivaldo, Ronaldinho y Ronaldo eran increíbles”.

Consultado por el estadio que más lo motivo durante su carrera, no dudó para nada en elegir uno que lo hizo sentir como en el patio de su casa. “El Santiago Bernabéu es especial, por mi pasión y mi amor por el club. Es un escenario fantástico, para jugar al fútbol y para verlo. El ambiente es especial, lo sientes. Siempre fui un fanático de Independiente, al igual que mi abuelo, mi padre, y ahora mis hijos. Pero también tengo un corazón madridista”, argumentó.

Autor de 12 goles en un total de 240 partidos, el “Príncipe” detalló cuáles fueron sus festejos predilectos: el fantástico tanto desde más de 30 metros, a domicilio, al Athletic de Bilbao en 1992; y cuando gambeteó a cuatro defensores paraguayos en su único grito con la “Albiceleste”. “Nunca marqué muchos goles, pero recuerdo uno en San Mamés, cuando jugaba en el Tenerife, y el de la Selección en las eliminatorias del Mundial contra Paraguay”, indicó.