Fue apartado del plantel de Primera División por negarse a extender su vínculo, aunque por pedido de Juan Antonio Pizzi se sumó a los entrenamientos a la espera de un desenlace. Lo cierto es que el “Ciclón” rechazó un ofrecimiento de 3.5 millones de dólares por el 80%, proveniente desde Avellaneda.

El entrerriano sabe que en caso de quedarse deberá pelear la titularidad por la gran cantidad de atacantes que llegaron en este mercado. Por lo tanto, en su cabeza está la idea de asegurarse un buen colchón de minutos en cancha.

A la vez que espera por un nuevo ofrecimiento de la dirigencia para incrementarle el sueldo, Racing está dispuesto a ir a fondo para mudarlo de barrio. Claramente, una de las tantas historias de jugadores que fuerzan la situación con la intención de aumentar sus ganancias.