Nada de lo esperable ocurrió en Shanghai, hogar de la tercera fecha del Mundial de Fórmula 1. Tras partir en la pole Vettel perdió el liderazgo con Bottas en boxes, y con la única salida del Safety Car, el australiano tomó la punta para encaminarse a su sexta victoria en la categoría.

Sin dudas fue un éxito saboreado como pocas veces por Daniel Ricciardo, quien a duras penas había logrado meterse en el sexto cajón de salida luego de un sábado difícil. El merito del piloto de Red Bull fue mantenerse en ritmo para aprovechar cualquier oportunidad: fue así que con la presencia del coche de seguridad luego del toque entre ambos Toro Rosso (justamente escudería satélite de la bebida energizante) el equipo se movió con rapidez y ordenó calzar un neumático blando que hizo la diferencia ante el compuesto medio (el más duro) de sus rivales.

Inmediatamente el rendimiento del RB14 encontró a Ricciardo y a su compañero el holandés Max Verstappen luchando por la cima. Claro está que la sensatez del primero no fue una cualidad que tuvo el joven holandés, quien pese a brindar espectáculo fue sancionado con razón tras un toque innecesario con la Ferrari de Sebastian Vettel.

El sólido rendimiento del nuevo puntero hizo que los finlandeses Valtteri Bottas (Mercedes) y Kimi Raikkonen (Ferrari) debieran conformarse con los últimos lugares del podio, este último rescatando algo tras la mala gestión del box de Maranello. Por detrás se ubicó un Lewis Hamilton -con la sanción de 10 segundos a Verstappen- que sonrió como ninguno al recortar la distancia en la lucha por el título con Vettel a sólo 9 unidades.

Justamente el alemán vio como se escapaba el triunfo luego de la detención en boxes, saliendo detrás de Bottas. Luego no pudo acercarse y su máquina quedó sentida tras el toque con Verstappen, tanto que su compatriota Nico Hulkenberg (6°) y el español Fernando Alonso (7°) lo dejaron en octavo lugar. Mientras que el también español Carlos Sainz Jr. y el danés Kevin Magnussen completaron las diez posiciones puntuables.

En quince días se vendrá el Gran Premio de Azerbaiyán, con un campeonato que empieza a tomar calor, en un año donde Mercedes todavía no conoce la victoria y aparecen nuevas premisas: Red Bull asoma fuerte como tercero en discordia. Hoy lo demostró en China y Ricciardo apunta a revalidar el éxito que consiguió el año pasado en la calles de Bakú.