Marcos Rojo forma parte del nutrido grupo de jugadores que tuvieron la desgracia de perder tres finales seguidas con la Selección. Para el defensor, caer derrotados ante Chile fue peor que sucumbir frente a Alemania en el Mundial 2014.

“La Copa América perdida en Chile fue un golpe mucho más duro que la del Mundial. En Brasil fue la primera final que jugábamos y obvio que dolió pero también fue una satisfacción llegar a ese partido. Las dos Copas América perdidas nos dolieron muchísimo. Duele en el tiempo”, expresó en Fox Sports. 

Pese a no tener continuidad en Manchester United, Rojo no se resigna a tener una chance en este nuevo ciclo de Scaloni. “Hablé con él y le comenté que me gustaría volver a estar. Me contestó muy bien, que le meta, que él sabe lo que yo puedo dar. Yo acá estoy trabajando duro y si quiero estar en la Copa América tengo que jugar lo máximo posible”, cerró.