Más de 24 años como jugador profesional pero toda una vida detrás de una pelota, lo cual lo metió entre los próceres del deporte internacional. Entre tantas situaciones que protagonizó a lo largo de su camino, nunca hubo justificación para su salida del Barcelona en 1994 cuando gozaba de su mejor momento.

“No me arrepiento ni un poco, lo haría de nuevo. Yo estuve un año y medio, pero ya había estado cinco años y medio en Holanda. Fueron siete años en total en Europa. Después de la Copa del Mundo, cuando vine a Río para festejar, me di cuenta que era la hora de volver para jugar aquí en Brasil. También para estar cerca de mis hijos, de mis padres, mis amigos y, principalmente, de la playa… a pesar que Barcelona también tiene, pero el clima es diferente”, explicó el “Chapulín” para explicar su arribo a Flamengo.

Hace pocos días, sus ex compañeros en el elenco culé reconocieron que era una de las debilidades del entrenador Johan Cruyff, sin embargo, decidió marcharse. “Decidí que valía más mi felicidad en ese momento que la cuestión financiera y creo que cumplí mi propósito”, agregó en la extensa entrevista que brindó en Globoesporte.

Aunque se atribuya 1002 goles en el haber, los registros marcan que festejó 774 veces. Consultado por el mejor atacante de la historia, mencionó a un compañero con un currículum brillante: “Después de Romário, fue Ronaldo. Seguro. Un buen 9… es difícil, je. Pero hablemos de un jugador brasileño, antes del COVID… Creo que Gabigol”.

El reciente caso del norteamericano George Floyd, asesinado en Minneapolis producto del abuso policial, mereció la mirada del ex goleador. “Afortunadamente nunca sufrí racismo, pero es algo de todos los días en el mundo. Esto que pasó en Estados Unidos es un acto más de muchos que ocurrieron, pero se acabó. El pensamiento del mundo es que esta fue la última vez que dejamos pasar algo así. Es triste lo que ocurrió. Las sanciones impuestas por la FIFA en los casos de racismo son leves, se hace pagar una multa económica al club o jugar sin hinchas algunos partidos. De esa forma nada va a cambiar”.

¿Por qué prefiere no mirar fútbol hoy en día? “Se volvió realmente aburrido. Cuando los jugadores van a dar una entrevista, parecen querer decir algo, pero no termina lo que realmente quieren decir. Lamentablemente tiene mucho que ver con lo que rodea a los jugadores. El fútbol es aburrido y la irreverencia queda atrás, lamentablemente”.