Jornada de emociones en Cataluña, que como hogar de Diego Maradona durante su paso por Barcelona también le rindió un sentido homenaje, con una joya preparada por la Pulga.

Antes del duelo ante Osasuna en el círculo central del Camp Nou se mostró una camiseta original autografiada por el Diez, quien tuvo su paso entre 1982 y 1984. Además sonó el himno del club catalán mientras tenía lugar el minuto de silencio, y flores azules y rojas con el 10 en el centro del campo subían la emoción.

Sin embargo, la mejor parte todavía no había llegado: el tributo que rindió Lionel Messi. A quince minutos del cierre del partido, el rosarino puso el 4-0 final y en el festejo reveló una camiseta de Newell’s que portaba debajo.

Con la número 10 en la espalda y el modelo que vistió Diego en sus siete partidos en la Lepra, durante 1993, Messi quedó hermanado con el astro que pasó a la eternidad gracias a los colores que también están en su corazón.