Este lunes al mediodía, Silvio Romero habló como capitán de Independiente y exteriorizó la idea de no presentarse a jugar el choque por el certamen federal, que tenía fecha para este martes desde las 21 horas, en Sarandí. Agustín Coacciarini, portador de la cinta en Villa Mitre de Bahía Blanca, coincidió con la postura de su colega y por ende Sergio Marchi les concedió el deseo.

Desde el lado histórico, el encuentro quedará marcado como el primer partido en Argentina suspendido a causa del coronavirus. “¿Vale la pena exponernos a un partido por una pandemia mundial?”, había comentado horas antes el goleador de Avellaneda.

“Coherencia y sentido común”, fue el grito de los planteles, que a un día de tener que arriesgar su salud en cancha decidieron salir con los botines puestos a pedir que los cuiden. No sólo por ellos, sino por todos los demás. Hasta el momento, es el único país en no haber decidido el cese de la actividad oficial.