A casi dos años del gran revuelo que generó la investigación de la Agencia Mundial Antidopaje, y que anuló casi la totalidad de las marcas conseguidas por los atletas rusos, el TAS anunció la prohibición para ejercer la medicina de uno de los responsables del complot a gran escala que marcó a uno de los gigantes del deporte.

“Inelegible de por vida. Culpable de haber violado varios reglamentos”, explicó el tribunal deportivo entre las figuras de “posesión, difusión y administración de sustancias prohibidas” que pesaron sobre Sergueï Portugalov que en 2015 fue separado de los programas deportivos de Rusia.

Además del TAS, la sanción fue anunciada en forma conjunta por la federación de atletismo rusa y la Agencia Mundial Antidopaje para la cual Portugalov fue “muy activo en tapar los test positivos de los deportistas a cambio del pago de un porcentaje de sus ganancias”. Puntualizando también que quien se encontraba a la cabeza de la comisión médica de la Federación Rusa de Atletismo incluso “inyectaba a los deportistas él mismo”.

La medida se da en el marco de la enorme sangría originada en 2015 cuando la AMA acusó a Rusia de llevar a cabo un complejo sistema de dopaje desde 2011 en adelante que constó con la aprobación de las autoridades del país y contó con la ayuda de los servicios secretos. Así, la gran mayoría de atletas se quedó al margen de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río.