La recordada batalla campal en el último clásico de Copa Libertadores ocurrió hace cuatro meses, pero el temperamento aflora cuando se ven las caras. Por la cuarta fecha del Campeonato Gaúcho, Inter y Gremio se enfrentaron en el Beira Río, con triunfo 1-0 de la visita y los condimentos no faltaron.

Uno de los momentos más tensos lo protagonizaron Walter Kannemann y Eduardo Coudet: el defensor y el director técnico tuvieron una acalorada discusión y debieron ser separados por Andrés D’Alessandro y Octavio Manera, uno de los preparadores físicos.

El único gol de la noche fue obra de Jean Pyerre mediante un tiro libre que se desvió en la barrera. A su vez, Damián Musto cometió un penal que Marcelo Lomba le contuvo a Éverton.

“Entiendo que obviamente nos falta ritmo pero es horrible este campo de juego. Gremio sacó diferencia con el balón parado. Llegamos dos o tres veces pero no concretamos. Gremio e Inter juegan buen fútbol e intentan atacar. Es una lástima que salga un partido así”, expresó el “Chacho” en conferencia de prensa.