Este martes se registró un terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter entre las ciudades de Puebla y Morelo. El mismo se sintió incluso en la capital de México, provocando daños, destrozos y más de 40 muertos, lamentablemente. En el plano deportivo, el mítico Estadio Azteca estuvo al tope de sufrir las inclemencias del triste hecho.

La junta de dilatación, prevista para este tipo de episodios, logró controlar los movimientos que generan las tensiones producidas en el interior de las estructuras.

De todas formas, el partido que se iba a disputar esta noche entre América y Cruz Azúl, por la Copa MX, fue suspendido.

Hoy se cumplían 32 años del sismo que dejó miles de muertos y destruyó gran parte del Distrito Federal en 1985.